Los británicos mejoraron sus métodos a lo largo del verano con el empleo de barreras móviles de fuego artillero y el tiro de contrabatería más preciso. El bosque de Leuze fue asegurado el 5 de septiembre y el día antes los franceses habían hecho lo propio con Bouchavesnes.
Pero el gran revulsivo se esperaba con la presentación en combate de un arma inédita: el tanque. Entraron en acción 49 de ellos el 15 de septiembre. Aunque su escaso número, limitaciones técnicas y su uso inadecuado actuando individualmente en funciones demasiado estáticas de apoyo inmediato a la infantería mermaron su efectividad, su efecto psicológico fue importante y sus posibilidades de desarrollo futuro quedaron de relieve. De modo inmediato su presencia permitió la captura de la villa de Flers y una profundización de casi 2 kilómetros durante la jornada. Precisamente durante aquellos duros enfrentamientos fue herido mortalmente Raymond Asquith , hijo del primer ministro británico. Haig quedó impresionado con la novedad y solicitó la producción inmediata de un millar de unidades.
Se insistió con los empujes: el 25 de septiembre los Aliados capturaron Combles y el 26 Thiepval, allí gracias a la contribución de 13 blindados. Esta progresión se vio comprometida desde finales de mes por el incremento de las lluvias que activaron los barrizales, transformados por los bombardeos en verdaderos lagos de lodo. El problema más grave no se daba tanto en la primera línea como en el área capturada detrás de ella en las semanas anteriores, descrita gráficamente como “una esponja, atravesada por torrentes de barro”.
FOTO. EL GENERAL RAWLINSON, JEFE DEL 4º EJÉRCITO BRITÁNICO EN EL SOMME
El cambio en la dirección militar alemana a finales de agosto, con el nombramiento del dúo Hindenburg-Ludendorff, se tradujo en un ahorro del esfuerzo defensivo, recortando perímetros y abandonando las posiciones demasiado expuestas. El estreno de liderazgo hasta logró insuflar nuevos ánimos a las agotadas tropas. El 2 de octubre un contraataque alemán recobró el villorio de Le Sars, mostrando la combatividad de los germanos a pesar de todos los padecimientos acumulados; pero también su penuria de reservas, porque 5 días más tarde tuvieron que evacuarla de nuevo. A partir de mediados de octubre el 4º y 5º ejércitos británicos libraron una serie de reñidas acciones a ambos lados del río Ancre para capturar Le Sars, las crestas de Le Transloy y los altos adyacentes. El punto más avanzado sobre la carretera de Bapàume fue curiosamente un túmulo prehistórico, Butte de Warlencourt y sobre todo el disputado reducto Suabia.
Se insistió con los empujes: el 25 de septiembre los Aliados capturaron Combles y el 26 Thiepval, allí gracias a la contribución de 13 blindados. Esta progresión se vio comprometida desde finales de mes por el incremento de las lluvias que activaron los barrizales, transformados por los bombardeos en verdaderos lagos de lodo. El problema más grave no se daba tanto en la primera línea como en el área capturada detrás de ella en las semanas anteriores, descrita gráficamente como “una esponja, atravesada por torrentes de barro”.
FOTO. EL GENERAL RAWLINSON, JEFE DEL 4º EJÉRCITO BRITÁNICO EN EL SOMMEEl cambio en la dirección militar alemana a finales de agosto, con el nombramiento del dúo Hindenburg-Ludendorff, se tradujo en un ahorro del esfuerzo defensivo, recortando perímetros y abandonando las posiciones demasiado expuestas. El estreno de liderazgo hasta logró insuflar nuevos ánimos a las agotadas tropas. El 2 de octubre un contraataque alemán recobró el villorio de Le Sars, mostrando la combatividad de los germanos a pesar de todos los padecimientos acumulados; pero también su penuria de reservas, porque 5 días más tarde tuvieron que evacuarla de nuevo. A partir de mediados de octubre el 4º y 5º ejércitos británicos libraron una serie de reñidas acciones a ambos lados del río Ancre para capturar Le Sars, las crestas de Le Transloy y los altos adyacentes. El punto más avanzado sobre la carretera de Bapàume fue curiosamente un túmulo prehistórico, Butte de Warlencourt y sobre todo el disputado reducto Suabia.
El triste panorama con el que se saldaba la feroz dilatación de la batalla a lo largo de 4 meses queda reflejado en las palabras de un sanitario canadiense, Earl Hembroff:
“ Muertos por todas partes, sobre todo destrozados, ya que los proyectiles insisten en sacarlos a la superficie. Cuerpos agarrotados, totalmente ennegrecidos por las bombas de humo. Un soldado raso británico abrazado a un boche, como en un combate mortal (…) y algunos ( supervivientes ) de los más grandes lloraban como niños “Otros en cambio maldecían la meteorología desfavorable y mantenían la necesidad de no dar tregua al acosado enemigo, a pesar del sufrimiento propio, como reflejó el general Rawlinson: “ El mal tiempo, que nos ha obligado a ir más lentos ha dado un respiro a los boches. Su artillería esta mejor organizada y su infantería combate con más tenacidad, pero siguen llegando desertores y cuanto más bombardeemos, más prisioneros y desertores tendremos. Por consiguiente, quisiera ser más o menos agresivo durante todo el invierno, pero no querría suavizar la situación el año que viene “.
“ Muertos por todas partes, sobre todo destrozados, ya que los proyectiles insisten en sacarlos a la superficie. Cuerpos agarrotados, totalmente ennegrecidos por las bombas de humo. Un soldado raso británico abrazado a un boche, como en un combate mortal (…) y algunos ( supervivientes ) de los más grandes lloraban como niños “Otros en cambio maldecían la meteorología desfavorable y mantenían la necesidad de no dar tregua al acosado enemigo, a pesar del sufrimiento propio, como reflejó el general Rawlinson: “ El mal tiempo, que nos ha obligado a ir más lentos ha dado un respiro a los boches. Su artillería esta mejor organizada y su infantería combate con más tenacidad, pero siguen llegando desertores y cuanto más bombardeemos, más prisioneros y desertores tendremos. Por consiguiente, quisiera ser más o menos agresivo durante todo el invierno, pero no querría suavizar la situación el año que viene “.
Más tarde el 1 de noviembre llegó el capítulo final con la operación sobre Beaumont Hamel. Allí, sobre el cráter dejado por la explosión de la mina Hawthorne en julio se habían instalado posiciones defensivas germanas, se excavó una nueva mina y tras su detonación en el amanecer del 13 de noviembre la 5º división Highland se lanzó al ataque, apoyada además por una barrera móvil, grandes cantidades de gas liberadas por proyectores Livers, fuego indirecto de ametralladoras y el acompañamiento de tanques. Los defensores quedaron muy disminuidos y en unas horas la división británica se hizo con Beaumont Hamel, mientras que por el sur la 63º división penetraba siguiendo el cauce del río Ancre y por el norte la 2º división hacía lo propio en la cresta Redan. Tuvieron miles de bajas, pero hicieron 7.000 prisioneros alemanes durante esos días.
Pero finalmente en el Somme el telón estaba a punto de caer: el 17 de noviembre la primera nevada cubrió los campos arrasados, y el último movimiento considerable de tropas tuvo lugar al día siguiente, junto a las riberas del Ancre. Después, el silencio tenso del invierno puso el epitafio a los 95.675 ingleses, 50.729 franceses y 164.055 alemanes muertos durante aquellos aciagos meses.
Algunas fuentes estiman las bajas totales sumando muertos, heridos y desaparecidos, en 630.000 por los Aliados y alrededor de 660.000 por los alemanes. Otra fuente( Robertshaw ) menciona 419.000 británicos, 200.000 franceses y unos 437.000 a 680.000 alemanes El desglose estadístico publicado en 1922 por el ministerio de la Guerra británico en su publicación ´Statistics of the military effort of the British Empire during the great war ´contabilizaba para el periodo julio-diciembre de 1916 unas bajas británicas de 21.947 oficiales y 459.868 de clase de tropa, frente a bajas germanas de 4.879 oficiales y 231.315 de clase de tropa, pero no incluye sus pérdidas ante los franceses al sur del río.
Algunas fuentes estiman las bajas totales sumando muertos, heridos y desaparecidos, en 630.000 por los Aliados y alrededor de 660.000 por los alemanes. Otra fuente( Robertshaw ) menciona 419.000 británicos, 200.000 franceses y unos 437.000 a 680.000 alemanes El desglose estadístico publicado en 1922 por el ministerio de la Guerra británico en su publicación ´Statistics of the military effort of the British Empire during the great war ´contabilizaba para el periodo julio-diciembre de 1916 unas bajas británicas de 21.947 oficiales y 459.868 de clase de tropa, frente a bajas germanas de 4.879 oficiales y 231.315 de clase de tropa, pero no incluye sus pérdidas ante los franceses al sur del río.
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