21.4.19

CONTINUA LA OFENSIVA DE LOS 100 DÍAS: BLANC MONT

El objetivo era despejar la carretera París-Metz en torno a Reims. El 4º ejército francés había sido elegido para suprimir la amenaza que suponían los altos de Blanc Mont. Pero se consideraba que la moral de sus tropas era baja. El 16 de septiembre Petain solicitó el concurso de los norteamericanos para actuar como catalizadores de las acciones.

Pershing proporcionó la veterana 2º división mixta ( con elementos del ejército y con los marines de la 3º y 4º brigadas) y la recién creada 36º división, que no obstante era una formación poderosa de 16.000 hombres reclutados en Texas y Oklahoma, equipados generosamente con fusiles ametralladores BAR (Browning Automatic Rifle) M1917.

El 21 de septiembre se encontraron el comandante general John Lejeune de la 2º división y el general Gouraud, jefe del 4º ejército, en los cuarteles generales de este último. A Lejeune no le gustó el plan francés de fraccionar su división para utilizarla como refuerzos sueltos. Entretanto la ofensiva norteamericana en el vecino Argonne seguía estancada.

Frente a Blanc Mont, los franceses habían conseguido entre el 26 y el 30 de septiembre tomar Somme-Py, pero les faltaban los recursos necesarios para continuar ante la empecinada resistencia alemana.

El 29 de septiembre la 4º brigada de marines y la 29º  fueron desplazados a Suippes, a un día de marcha de Somme-Py. El 1 de octubre la 2º división norteamericana fue asignada al 21º cuerpo de ejército del general Naulin, que ya había colaborado con sus aliados transatlánticos durante los combates de Chateau-Thierry.

El 4º ejército francés estaba estructurado en siete cuerpos de ejército. Los norteamericanos fueron integrados en los cuerpos 11º y 21º para las operaciones de Blanc Mont. 

Respecto a los defensores alemanes, la disminución de efectivos era evidente. Por ejemplo del 235º regimiento, sus tres batallones constitutivos solo sumaban 600 hombres. Intentaban compensar esta deficiencia con el aumento de ametralladoras divisionales, unas 380 por esas fechas. Las tropas desplegadas pertenecían al III ejército, 12º cuerpo. Eran fundamentalmente las divisiones de infantería 200º y 213º, aparte de retales procedentes  de otras cinco divisiones. Su carácter era dual; el comandante general Von Hammerstein , responsable de la 213º división comentaba que a pesar del desgaste: “la moral de los hombres (…) es poco menos que excelente, y su salud satisfactoria”. En cambio, Von Below, de la 200º división explicaba: “los hombres están apáticos e indiferentes en un grado alarmante”.

Muchos de los perjuicios procedían del continuo intercambio de oficiales y reasignaciones a nivel de regimientos, batallones y hasta compañías. Las transferencias y las marchas constantes para compensar la escasez de hombres agotaban a las tropas.

Como se ha dicho antes, los franceses habían actuado a lo largo de finales de septiembre a lo largo del valle del río Py, recuperando Somme-Py. Hacia el este la 170º división de infantería francesa hacia el noreste de Somme-Py. En el centro, la 61º división de infantería estableció una línea regular en las afueras de la localidad. En cambio, al oeste la 21º división de infantería no había podido asegurar el cruce del Py, ni tampoco reducir el reducto alemán “Essen”, que dominaba el valle del Py.

El 1 de octubre la 170º división dominó parte de las trincheras denominadas “Von Fleck” y “Essen”, y estableció posiciones al sur del Bosque de los Pinos. También la 61º división actuó sobre ambas trincheras, pero nuevamente la 21º volvió a quedar frenada. Se transmitieron órdenes a la 2º división estadounidense para relevar a los exhaustos franceses, pero el proceso fue dificultoso por los problemas de transporte y de coordinación.

Durante la noche del 2 al 3 de octubre la 167º división francesa efectuó un relevo algo confuso más al norte al mismo tiempo que la 3º brigada norteamericana. La 170º división francesa se estiró hasta cubrir el este de Somme-Py.

Los bombardeos de hostigamiento alemán empezaron a las 1.00 horas de la madrugada del día 3, incrementándose a partir de las 5.00 horas. Para reforzar a la 3º brigada norteamericana se le habían asignado 35 tanques del 3º batallón de carros ligeros tipo Renault FT17 y otros 30 tanques del 2º batallón de carros ligeros.

A partir de las 5.55 horas entraron en acción para atacar el saliente “Essen” la 21º división de Giraud y la 4º brigada de marines en la izquierda, y una fuerza de fijación frente al Bosque de la Serpiente. La 3º brigada norteamericana cruzaba en esos momentos a través de la 170º división de infantería francesa para incorporarse a la lucha. Se emplearon proyectiles de humo para cubrir a los tanques de vanguardia. Consiguieron moverse lo suficientemente rápido como para asaltar la llamada cuesta “Settelberg”. 

En el este la 3º brigada consiguió destruir un regimiento de la 203º división de infantería alemana y ocupar la colina “Tor”, además de algunos emplazamientos de artillería. Junto a ella, la 167º división francesa registró progresos hacia la línea ferroviaria Medeah-Orfeuil.

El movimiento de la 3º brigada giro entonces oblicuamente hacia la colina “Schlesier” lo que permitió copar al 235º regimiento de la 51º división de Reserva alemana, que comunicó: “ Necesitamos urgentemente asistencia. La línea de la colina Schlesier-granja de Medeah se ha perdido”. Hacia las 13.00 horas el coronel Von Hedebur informó que había cesado el contacto con sus regimientos. También había sido afectada la 2º brigada Jager de la 200º división alemana, cuyo cuartel general había sido asaltado a las 8.30 horas por los marines. 


Mientras la 4º brigada se enfrentaba a otro batallón del 235º regimiento alemán en las inmediaciones del Bosque de la Serpiente, y la 21º división francesa mantenía ocupada a la 20º división de infantería alemana, aunque sin lograr superar la tenaz resistencia de unos de sus batallones Landsturm, el “Koln”, compuesto de hombres mayores, que hostigaban con fuego de flanco la progresión de los marines.

9.9.18

LA CAMPAÑA DEL VARDAR: BULGARIA ABANDONA A LAS POTENCIAS CENTRALES

El frente balcánico en Macedonia  había permanecido casi estático desde 1916, salvo ocasionales golpes de mano. En Bulgaria, los problemas surgidos con el suministro y el desgaste bélico habían provocado la sustitución del gabinete Radoslavov por el de Aleksandar Malinov, sustentado por el partido demócrata, el nacional y el liberal progresista, desde el 21 de junio. El líder agrario Stamboliski, partidario de la neutralidad, fue sacado de la cárcel y puesto en un suave arresto domiciliario, en un gesto conciliador

Para el año 1918 los Aliados habían previsto una serie de ofensivas limitadas, pero el avance alemán en el frente occidental durante la primavera había obligado a suspenderlas. En junio de 1918 el general Guillaumont fue reemplazado por Franchet d´Esperey, un veterano de la batalla del Marne.  Los Aliados habían reunido unas 35 divisiones con 650.000 hombres y las habían equipado y adiestrado convenientemente.El nuevo comandante solicitó nuevos recursos para una operación fulminante. Los franceses comenzaron a mover sigilosamente gran cantidad de artillería pesada hacia las montañas, mientras los británicos emprendían acciones de distracción más al este, en Tracia Occidental.

El visto bueno para iniciar el proceso llegó el 10 de septiembre, tras la victoria de Amiens y otros éxitos notables en el frente Occidental.

La llamada campaña del Vardar empezó con el característico bombardeo previo en la madrugada del 14 al 15 de septiembre. A las 5.30 horas se pusieron en movimiento las fuerzas francesas, serbias e italianas. En un par de días lograron penetrar 10 kilómetros, y al tercer día la ruptura era total logrando profundizaciones de hasta 30 kilómetros respecto al frente original. Este conjunto de combates es conocido como la batalla de Dobro Pole. Carentes de reservas dignas de ese nombre y con todo del valle del Vardar expuesto, las tropas  búlgaras empezaron a flaquear. Todavía el 2º ejército búlgaro fue capaz de repeler el 19 de septiembre un ataque mixto de ingleses y griegos en Doiran aunque cedieron el pueblo. Esto  permitió a los búlgaros intentar trasladar fuerzas al punto crítico en Macedonia para cortar el paso a los Aliados en el río Cherna. Sin embargo sus columnas fueron desbaratadas en el paso de Kosturino por las constantes y efectivas incursiones aéreas de la RAF.

El 22 de septiembre los serbios llegaron a Negotina, en el trascendental ferrocarril a Salónica, y el 25 de septiembre tropas coloniales francesas estaban tomando posiciones en las sierras alrededor de Skopje (Uskub) y el 26 tomaron Strutmisa, en el territorio búlgaro.

La situación en el interior de Bulgaria se precipitó ante las malas noticias, la incapacidad de Berlín y Viena para suministrar más ayuda, y las privaciones económicas. Se organizaron revueltas y consejos en varias ciudades. El día 29 de septiembre, mientras caía Skopje ante la caballería francesa, el gobierno de Malinov aceptaba las rigurosas condiciones impuestas para los Aliados para un armisticio: se comprometía a desmovilizar completamente su ejército salvo unos pocos destacamentos en la frontera con Turquía y en los ferrocarriles; permitía que tropas aliadas ocuparan puntos clave; entregaba su armamento, aceptaba que 100.000 de sus hombres permanecieran prisioneros por tiempo indeterminado. También había condiciones territoriales: Bulgaria evacuaba todas las zonas ocupadas que había reclamado como propias: lo que conservaba de Macedonia, y la Tracia griega. El armisticio entró en vigor al día siguiente. Era el primer miembro de las Potencias Centrales en claudicar. Nos sería el último.

26.8.18

REVENTANDO LA LINEA HINDENBURG II PARTE

FOTO. UNA COLUMNA DE AUSTRALIANOS DE LA 5º DIVISIÓN SE PREPARAN PARA UN ATAQUE CONTRA LA LÍNEA HINDENBURG EN HESBECOURT EL 29 DE SEPTIEMBRE


Los movimientos británicos alcanzarían su cenit precisamente eldía 29 de septiembre. En Flandes el 2º ejército británico avanzó entre Messines y Broodsciende, llegando al anochecer al río Lys y amenazando la importante ciudad de Lila desde el noroeste.

No obstante, el protagonismo de los sucesos más trascendentales vendría de la mano del 4º ejército de Rawlinson, hasta entonces poco activo, en el canal de San Quintín. Durante la madrugada sus tropas habían completado la concentración en las áreas de partida. Había cesado la lluvia de las jornadas anteriores, pero una fina niebla del primer otoño se fue extendiendo, sin impedir que los bombarderos del IX escuadrón de la RAF castigasen la aldea fortificada de Villers-Outreaux y el cruce ferroviario de Busigny.

De nuevo fueron los norteamericanos de la 27º división los primeros en moverse bien temprano, a las 4.50 horas, buscando desbaratar la línea avanzada Hindenburg. Estaban apoyados por 34 tanques. No tuvieron mucha fortuna, y hacia las 9.00 horas ya habían sido contenidos, al igual que la 3º división australiana en las cercanías de Ronssoy. El flanco izquierdo del 3º cuerpo con las divisiones 12º y 18º, poco más consiguió ante Vendhuille.

La 30º división norteamericana tuvo algo más de suerte y consiguió despejar un trecho de la línea principal Hindenburg. La 27º división tuvo que contentarse con cubrir el flanco del pequeño saliente creado por sus compatriotas. Hasta este punto, no parecían resultados muy alentadores.

En cambio, la actuación del IXº cuerpo sería apoteósica. La 46º división del comandante general Boyd encabezaba el ataque. En los días previos había proporcionado a sus hombres salvavidas y otros enseres naúticos y había ordenado entrenamientos de nado en fosos de castillos.

La 2º división de infantería de alemana permanecía un tanto expuesta al oeste del canal de San Quintín, conservando una cabeza de puente. Una actitud valiente pero muy expuesta para las 16 compañías que la sostenían, vulnerable a una plena cobertura de tiro de la artillería británica.

Una ligera niebla cubría la zona cuando a las 5.50 horas empezó la barrera de fuego artillero de preparación. Siguiéndola de cerca elementos de la 46º división actuaron entre Bellenglise y el puente de Riqueval arrollando las posiciones germanas al oeste del canal. Algunos ingleses cruzaron a nado y otros usando los pontones capturados. Tras una breve pausa para reagruparse en la orilla oriental la segunda oleada se dispuso a despejar la aldea de Bellenglise y su túnel ferroviario, eliminando los puestos de ametralladora a corta distancia aprovechando la niebla. A las 8.20 horas la cabeza de puente oriental estaba asegurada. Al sur del pueblo la 1º división británica no tuvo problemas para desalojar a la 79º de la Reserva  y llegó pronto a su objetivo en la carretera entre Belleglise a San Quintín. Ante la alarma, acudieron algunas reservas alemanas, como la 2º división de la Guardia, mientras que la 21º división de infantería adelantaba sus posiciones,

Inmediatamente al norte de Bellenglise los australianos de las 3º y 5º divisiones tomaron el relevo de los aturullados norteamericanos, aunque solo consiguieron pequeños éxitos como la toma de la granja Gillemont y la de Quennemont. No obstante, una brigada de la 5º división alcanzó la línea de reserva Hindenburg al oeste de Bellicourt, a pesar de perder bastantes vehículos blindados por el hostigamiento del 55º regimiento de artillería de campo alemana en torno a Nauroy.

Entretanto las 46º y la 32º divisiones británicas afianzaron el puente de Riqueval e instalaron diversos pontones. Siendo consciente del quebrantamiento de las defensas del canal de San Quintín, Boyd solicitó que acudiera la 5º brigada de caballería para facilitar la profundización, mientras agrupaba las brigadas de su división para asestar el siguiente golpe.

Aunque obstaculizados por la niebla para prestar un apoyo aéreo efectivo sobre las operaciones terrestres, el 27º escuadrón de la RAF lanzó sus bombarderos DH 9 para continuar el castigo sobre el cruce de Busigny, hostigados por los Fokker DVII del Jasta 5; el 84º escuadrón aniquiló los globos de observación alemanes en los alrededores de Villers Outreaux a pesar de la resistencia del Jasta 46.
Los movimientos del 1º ejército francés a partir de las 10.30 horas al sur de San Quintín tuvieron menos éxito pero mantuvieron ocupado al 26º cuerpo de la Reserva alemán, tomándole 500 prisioneros en Urvillers.

Al comprender la magnitud de la ruptura, Von Endres, jefe del I cuerpo de ejército bávaro, dispuso a elementos de la 11º división de infantería en Bohain a lo largo de la tarde. Los jefes del cuerpo australiano decidieron insistir con sus ataques frontales. La 11º brigada australiana fue capaz de apoderarse de algunas trincheras y búnkeres de la línea principal Hindenburg durante esa tarde en una fiera lucha. Las tropas adelantadas de la 5º división australiana detectaron el despliegue de la recién llegada 21º división, lo que frenó su ímpetu.
FOTO. NIKOLAUS RITTER VON ENDRES, JEFE DEL I CUERPO DE EJÉRCITO BÁVARO.

A pesar de la confusión sufrida por el cuerpo mixto australiano-norteamericano, el éxito del ataque del IXº cuerpo iniciado por la mañana continuó durante la tarde del 29 de septiembre. A partir de las 11.20 horas la barrera de fuego móvil al este de Belleglise se alargó nuevamente y el asalto se reanudó en dirección a Lehacourt. Una de las brigadas de la 46º división llegó a terreno abierto, barriendo a los restos de la 2º división de infantería alemana. A las 13.15 horas, apoyados por tanques que abrían paso entre el alambre de espino, varios batallones británicos  capturaron el tramo de la línea de apoyo Hindenburg en Magny-La-Fosse. En torno a aquel punto, hasta donde abarcaba la vista, las fuerzas británicas estaban avanzando.

Esta cuña recién incipiente separando a la 79º división de infantería de la 11º división era vista con gran aprensión por los jefes alemanes del área. La respuesta fue desplazar a elementos del 18º cuerpo de la Reserva que acababan de rechazar a los franceses para engrosar las defensas, al tiempo que se ordenaba a la 11º división de infantería unirse a la 79º división en Fontaine-La-Uterte.

A las 15.50, puesto que el asalto británico continuaba penetrando las defensas, Von Endres dispuso que la 221º división de infantería asegurase la conexión con el II ejército al norte de la carretera Bellenglise-Sequehart.

Entretanto también llegaban refuerzos ingleses. La 32º división británica atravesó Belleglise y se incorporó al combate a partir de las 18.00 horas. Su brigada del flanco derecho consiguió tomar al oscurecer la entrada septentrional del túnel de Le Tronquoy, al sureste de Lehacourt, dispersando a los defensores de la 79º división alemana, En el flanco izquierdo la brigada 97º chocó violentamente con varios batallones de la 11º división de infantería, que consiguió mantenerse firme. A medianoche la 32º división británica se detuvo y se dispuso a consolidar el terreno ganado. Aprovechando las sombras, la 6º división británica pudo ser relevada de su línea de frente por la 47º división francesa, proporcionando así efectivos extra a Braithwaite. Durante la noche Rawlinson y su estado mayor diseñaron las nuevas operaciones que en la jornada siguiente debía realizar el triunfante 9º cuerpo.

En el mando alemán la preocupación por la situación de las tropas que todavía permanecían al oeste de los canales crecía a medida que se analizaban los progresos del enemigo. El teniente general Von Morgen, jefe del 14º cuerpo de la Reserva, y Von Larish, jefe del Comando General 54, ordenaron por ello de madrugada un repliegue hacia los canales, aunque hubiera que abandonar secciones externas de la línea Hindenburg.

En definitiva, el audaz avance de la 46º división había permitido a las dos divisiones del IXº cuerpo cruzar el canal y capturar 7 kilómetros de la línea Hindenburg Hacia el 2 de octubre el II ejército alemán había perdido 17 kilómetros de la línea y miles de sus soldados fueron tomados prisioneros. Tras una breve pausa, los ejércitos británicos 4º y 1º rompieron decisívamente a través de los últimos obstáculos en la retaguardia de la línea Hindenburg ( Sigfrido II). Esto obligó al OHL  a ejecutar una retirada masiva a la línea Hermann (que apenas estaba esbozada), un movimiento efectuado entre el 9 y el 11 de octubre.



18.8.18

DESPLOME TURCO EN PALESTINA: LAJJUN (MEGIDDO)


Durante el verano de 1918 los guerrilleros árabes de Faisal y Lawrence habían proseguido con sus ya perfeccionadas y habituales incursiones de sabotaje, destruyendo más de 25 puentes en Palestina y Transjordania. Pero la acción principal de los británicos se pospuso hasta que refrescase el clima, a primeros del otoño.

Así, el 19 de septiembre daría comienzo la ofensiva conocida más tarde como batalla de Lajjun o Megiddo. Las posiciones turcas comprendían en el litoral al 8º ejército de Djevad Pacha, al 7º ejército de Mustafá Kemal en el interior de Palestina, y el área desértica de Transjordania y su ramal ferroviario al 4º ejército de Djemal Kucuk. Este aparente despliegue ocultaba que en realidad el desgaste del conflicto había pasado una elevada factura al potencial turco y sus efectivos reales eran muy limitados, en total no superaban en total los 40.000 hombres  y eso sumando los 6.000 soldados que guardaban las vías férreas, el 2º ejército desplegado en Siria con solo 5.000 miembros, y por último, un puñado de reservas como el 146º regimiento alemán.
En cambio las fuerzas Aliadas estaban llegando a la culminación numérica y perfeccionamiento de tácticas. Allenby tenía a su disposición  unos 70.000 hombres en buenas condiciones físicas y bien equipados: británicos y coloniales indios, australianos y neozelandeses, y unos 550 cañones.

A las 4.30 horas del 19 de septiembre la esperada ofensiva se abrió junto al litoral mediterráneo con el tiro de 400 cañones más la contribución de dos destructores desde el mar, a lo largo de un frente de 25 kilómetros. Esta inusual concentración de potencia artillera era inédita hasta la fecha en el frente palestino, y reportó a los británicos unos pingües resultados. La 54º y 60º divisiones inglesas, la 3º y 7º indias y un pequeño contingente francés atravesaron las debilitadas alambradas turcas mediante paneles de acero. El XXII cuerpo de ejército turco de Rafet Bey se desmoronó en pocas horas. Aprovechando el frente abierto las divisiones de caballería australianas 4º y 5º profundizaron velozmente en dirección a Nazaret deshaciendo a los fugitivos en retirada, intentando capturar el cuartel general de Von Sanders, que desconocía la gravedad de la situación y el peligro que personalmente corría, debido al corte de las comunicaciones por los ataques aéreos y artilleros. A las 6.30 del 20 de septiembre la caballería británica irrumpió en la localidad de la que apenas consiguió huir Von Sanders en pijama subido a un camión.
FOTO. PRISIONEROS TURCOS DE LAJJUN, SEPTIEMBRE DE 1918

A lo largo del día continuó la presurosa retirada de los restos del 8º ejército y del 7º ejército turco que se vio obligado a hacerlo igualmente rápido para no ser flanqueado por la derecha.

El vital paso de Lajjun cayó en un golpe de mano del 2º de lanceros a las 3.00 horas del 21 de septiembre.  Las fuerzas móviles de caballería y vehículos blindados continuaron la etapa hasta Birket, donde fueron rodeados 500 turcos, y a continuación hasta Afula, enclave ferroviario donde tras una refriega capturaron a 75 alemanes y 200 turcos, aparte de camiones y aviones. En esta tesitura muchos turcos que huían desde Jenin se vieron copados. Los restos del grupo de ejércitos Ylderim buscaron replegarse sobre Damasco, abandonando totalmente Palestina. Fueron castigados por ataques aéreos constantes; en particular el 7º ejército que perdió en el paso de Wadi Far docenas de camiones y piezas de artillería, evidenciando la desmoralización de sus hombres, que no eran capaces de responder a las pasadas a baja altura de los aviones británicos.


La 15º brigada de caballería británica entró en Haifa el 23 de septiembre. El Asien Korps de Von Oppern se colocó como retaguardia de refresco de los supervivientes que convergían en el sur del lago Tiberidades. El contingente turco-alemán del capitán Von Keyserling en Samakh trató desesperadamente de proteger esta vía de escape, pero fue arrollado por la 4º brigada de caballería australiana.

En Transjordania, el 4º ejército turco empezó a verse afectado por los desfavorables acontecimientos. Djemal Kucuk decidió esperar al II cuerpo que había evacuado la estación de Maan. Este retraso permitió a los árabes de Lawrence tenderles sangrientas emboscadas que culminaron el 27 de septiembre con la masacre en un oscuro episodio de 250 alemanes y turcos que se habían rendido, amplificado al día siguiente cuando los árabes rebeldes entraron en Deraa y asesinaron a los soldados turcos heridos que languidecían en los andenes. Solo la llegada de la 10º brigada de caballería detuvo la matanza.

Después de llegar a Damasco y enterado de la verdadera magnitud del desastre, Von Sanders consideró que defender el sur de Siria era inviable. Solo disponía del Asien Korps de Von Oppeln, y restos destrozados del 4º y 7º ejércitos turcos. Entretanto continuaban las operaciones de limpieza por parte de los hombres de Allenby, que apresaron a 10.000 turcos y confiscaron depósitos de material en los últimos días del mes. Los supervivientes abandonaban el sur de Siria, unos en ruta a Homs y otros por el desfiladero de Barada, donde el 30 de septiembre sufrieron otro descalabro a manos de la división australiana montada.

El 1 de octubre la 5º división de caballería, la 3º brigada de caballería australiana
y los árabes de Lawrence entraron en Damasco dirigidos por el jerife Nasir, en representación de Husayn de La Meca y del emir Faisal. 

Nasir fue el encargado de escenificar la victoria en la antigua capital del califato, acompañado por jefes tribales como Auda Abu Tayi y Nuri Shalaan, con un séquito de 1.500 paramilitares árabes. La entrada fue ordenada, puesto que los últimos soldados otomanos  habían abandonado la ciudad el día anterior en ferrocarril. Apretadas multitudes expectantes contemplaban con sentimientos encontrados al nuevo poder.
Faisal llegaría el 3 de octubre, en un nuevo desfile, montando en un tradicional caballo alazán, a pesar de que se ofreció un llamativo coche Mercedes abandonado por los alemanes.

 Sin embargo el entusiasmo de Faisal recibiría pronto un jarro de agua fría. También Allenby había acudido a la ciudad. Ambos se reunieron horas más tarde en un hotel y aparecieron las primeras discrepancias políticas. El general británico le informó, con Lawrence actuando de privilegiado interprete, que los territorios ganados, aunque formalmente bajo la soberanía hachemita, se repartían en la práctica en protectorados británicos y franceses. En Palestina, según la declaración Balfour la administración local carecería de cualquier contenido político. Mientras continuara el estado de guerra, Allenby sería el encargado de ejercer el mando en todas las zonas árabes arrebatadas a Estambul. 

Más tarde, en el ayuntamiento Faisal fue aclamado otra vez, pero seguramente con un humor sombrío después de la entrevista que dibujaba un futuro complicado para las aspiraciones árabes.




22.7.18

REVENTANDO LA LÍNEA HINDENBURG I PARTE

La línea Hindenburg, oficialmente llamada por los alemanes línea Sigfrido, era una posición defensiva preparada entre Arras y Laon, que adoptaba todas las lecciones aprendidas en 1915-1916 para librar combates de resistencia. como la profundidad de los refugios y trincheras para proteger a sus ocupantes. Trabajaron en su construcción hasta 65.000 hombres entre septiembre de 1916 y marzo de 1917. Estaba flanqueada por otros barreras fortificadas en los sectores del frente Occidental restantes: la línea Wotan  al norte de Arras y hasta Lila, o la línea Michael en la base del saliente de Saint Mihiel. Los Aliados incluían todas estas líneas en la denominación genérica de línea Hindenburg.

La línea Hindenburg-Sigfrido estaba estructurada en cuatro cinturones sucesivos que tenían en total 7 kilómetros de anchura: la "línea avanzada", la "línea principal", la "línea de apoyo", y la "línea de reserva".

La campaña se abrió a primeras horas del día 26 de septiembre con el preludio del avance del 4º ejército francés y el 1º americano en el Argonne.

En la línea Hindenburg, más al norte, el bombardeo preliminar empezó a las 22.30 para ablandar las posiciones germanas, utilizando 1.044 cañones de campaña y 593 cañones pesados. El objetivo era cortar el alambre de espino, dañar los mayores bunkers de hormigón, resquebrajar los muros del canal de San Quintín, aparte de la desagradable novedad del empleo del gas mostaza.

Los alemanes trasladaron a la 207º división de infantería como medida precautoria para reforzar su XVII ejército, desplegándola al oeste de Cambrai. Hicieron lo mismo con la 9º división de la Reserva. También llegó la 26º división de la Reserva, cedida por el OHL. En cambio el II ejército alemán no recibió refuerzos.

Delante de Cambrai, el 3º ejército británico de Bying había llevado a cabo desde el 18 de septiembre bombardeos orientados a quebrar las amplias alambradas de espino, y el  XXII cuerpo del 1º ejército hacía bombardeos de diversión en la zona de Marquion. Pero no hubo una preparación previa, a diferencia de lo hecho por Rawlinson y su 4º ejército. En el aire, los bombarderos de las escuadras III y IX de la RAF respaldaron la operación castigando los cuarteles generales de los alemanes en torno al nudo ferroviario de Busigny.

A las 5.20 del 27 de septiembre empezaron las primeras salvas contra las posiciones enemigas: la 1º y 4º divisiones canadienses atravesaron velozmente un tramo seco del canal del Norte en Inchy-en-Artois asegurándolo a las 7.30; la artillería alemana respondió poco y mal, desorientada por los bombardeos de diversión de los días anteriores hechos por el XXII cuerpo. Varios puentes quedaron abiertos al tránsito entre las 8.00 y las 10.20 horas.

El XVII cuerpo del teniente general Fergusson progresó más lentamente que los canadienses, debido sobre todo a un punto de resistencia en la “fábrica de azúcar” en la carretera de Bapaume, pero lograron romper a la 7º división de caballería alemana que sostenía el área. Mientras los ingenieros instalaban pontones sobre el canal. El XVII cuerpo se parapetó al este de Gravicourt al finalizar el día, algo retrasado respecto a los canadienses que habían asegurado el bosque de Bourlon.
Ante la gravedad de la penetración canadiense, acudieron al atardecer la 22º división de infantería y de la 10º división de la Guardia para apoyar a los defensores de la línea Hindenburg, pero no fueron capaces de coordinar sus movimientos y tan solo pudieron reemplazar a las destrozadas 187º y 7º divisiones, para cubrir al menos el acceso noroeste a Cambrai.

La parte de la misión encomendada al 3º ejército se inició a las 5.20 horas con una resistencia en reductos de la 49º división de la Reserva que entorpeció el progreso, aunque la 3º división fue anulando esos focos y despejó un tramo de la línea Hindenburg de apoyo. El avance siguió cuando a media mañana las divisiones 2º y 62º del segundo escalón mantuvieron el empuje sobre el canal de San Quintin en Marcoig.

Las divisiones británicas 42º y 5º entraron en acción a las 7.52 horas, pero la 113º división de infantería alemana advertida por la batalla que rugía más al norte estaba preparada y se cruzó en su camino. Fueron rápidamente eliminados 9 de los 12 tanques que apoyaban la ofensiva y el intenso fuego de ametralladora diezmó a la infantería inglesa. Así, la 113º división estuvo en disposición de estorbar los movimientos triunfales del VI cuerpo británico, que además debió rechazar los fuertes contrataques de la 3º división de Marina alemana.

A pesar de los retrocesos, la línea Hindenburg de apoyo aún resistía al oeste de Cambrai , a pesar de la pérdida del territorio en torno a Marcoig. La línea Hindenburg de reserva permanecía incólume.
En el aire, la RAF ayudó a dirigir el tiro de artillería, y la I brigada lanzó 5 escuadrones de caza sobre Wasnes-au-bac, apoyando a 2 escuadrones de bombarderos, a la vez que los bombarderos de la IX brigada intervenían contra los aeródromos alemanes en Bertry y Bevillers, dando lugar a duros lances con los cazas que los defendían.

El 3º ejército decidió en la noche del 27 al 28 de septiembre mantener la presión. A las 2.30 horas las divisiones 5º y 42º divisiones reanudaron su asalto con algunos éxitos. A las 5.15 horas el 6º cuerpo se adelantó sobre el terreno abierto al norte de Marcoig. El 17º cuerpo de Fergusson atacó a las 6.15 horas con la 57º división en cabeza seguida por la 63º división. A las 11.00 horas empezaron el cruce del canal estableciendo algunas avanzadillas en la orilla este.

Al norte de la carretera Cambrai-Bapaume, Horne ordenó a los canadienses que continuasen su exitosa penetración de la jornada anterior , preparando  a la llamada Fuerza Independiente equipada pródigamente en unidades de vehículos ametralladores para explotar una posible profundización si se presentaba la oportunidad. Las 3º y 4º divisiones entraron en Fontaine-Notre-Dame, aunque el perímetro en torno a Cambrai sostenido por la 1º división de la Guardia en la reserva resistió la presión. La 1º división canadiense atacó en su solitario a las 9.00 horas con escasos progresos.

Como hemos visto, en el canal de San Quintín las cosas iban más despacio. El 4º ejército solo autorizó había autorizado el día 27 una acción preliminar al 106º regimiento norteamericano, apoyado por 12 tanques y una barrera móvil de artillería. En contraste con la sacudida asestadas por los canadienses en el Canal del Norte, el 4º ejército tenía más problemas en el canal de San Quintín por el fallo del 3º cuerpo en capturar la parte avanzada de la línea Hindenburg al norte de Hargicourt. Rawlinson había decidido que 3 batallones norteamericanos se ocuparían de esa tarea como prolegómeno al esfuerzo principal. Por ello a las 5.30 del día avanzó en un frente de 4 kilómetros detrás de una barrera de fuego rodante, secundados por 12 tanques. A pesar de cierto éxito inicial los contrataques alemanes de la 54º división de infantería los expulsaron de la granja Guillemont, sufriendo los norteamericanos 1.540. Los franceses del 1º ejército desplazaron las divisiones 47º y 46º hacia San Quintín como contribución añadida.

Simultáneamente, en Flandes, el 28 de septiembre los británicos marcharon contra Diumunde y Ploegsteert, y las alturas de Paschendaele, tan duramente disputadas en la III batalla de Ypres el año anterior. En cuanto a la ofensiva sobre el Argonne el progreso fue bastante dificultoso, con fallos en la logística del I ejército norteamericano en este boscoso paraje. Pero esta amenaza obligó a trasladar al Argonne 6 divisiones procedentes de la reserva en Alsacia-Lorena.

Ese mismo día el 4º ejército retomó la iniciativa en el canal de San Quintín, tras analizar la acción americana del día 27, llegando a la conclusión de que la línea avanzada Hindenburg no había quedado suficientemente asegurada para lanzar todavía el asalto principal. Monash solicitó a Rawlinson aguardar al menos un día más. Esto era imposible sin perturbar la sincronización de toda la ofensiva general que como hemos visto estaba en su apogeo. Por ello Monash y O´Ryan acordaron actuar como estaba planeado, introduciendo correcciones. Entretanto un contrataque alemán a cargo de la 2º división de infantería consiguió aislar los puestos avanzados de la 46º división británica, imponiendo su abandono.

En el grupo de ejércitos del príncipe Ruperto se consideraba que la simultaneidad del asalto enemigo en Flandes y el que se estaba produciendo alrededor de Cambrai constituía una amenaza de embolsamiento para el VI y el XVII ejércitos. Por ello, aunque 2 divisiones habían sido despachadas inmediatamente a la lucha en los altos de Passchendael, otras 6 divisiones fueron retenidas al este de Ypres para tapar cualquier posible brecha.

Solamente la 220º división de infantería fue destinada a la expuesta Cambrai. Von Boehn estaba preocupado sobre todo por las amenazas sobre su flanco derecho y persuadió al OHL para trasladar a la 38º división de infantería y al 5º bávara desde Le Cateu para engrosar el 14º cuerpo de la reserva al este de Cambrai. Esta decisión tuvo el desafortunado efecto de vaciar de reservas el flanco entre el XVII y el II ejércitos, precisamente en vísperas del esfuerzo principal del 4º ejército británico.

La prodigiosa capacidad de Ludendorff para mover acertadamente las reservas empezó a resquebrajarse debido a la sobrecarga de los ferrocarriles, impidiendo colocar unidades al oeste del Mosa. Por la tarde del día 28 se acumularon otras nefastas noticias en el OHL. Bulgaria estaba buscando la paz por separado tras la triunfal campaña aliada en Macedonia. Finalmente, Ludendorff no soportó la presión acumulada y según varios testigos sufrió una crisis nerviosa deduciendo que las Potencias Centrales estaban perdidas. Al anochecer se había recuperado lo suficiente como para debatir más calmadamente la grave situación con Hindenburg. La idea de proponer una tregua o armisticio tomó forma como posible salida. La clave está en saber que entendían los dos caudillos militares por “armisticio”: seguramente un cese temporal del fuego sin condiciones previas, para facilitar negociaciones, y en cualquier caso dar un respiro a los acosados ejércitos de las Potencias Centrales. Esta falta de concreción en el concepto tendría unas incalculables consecuencias políticas en los días siguientes. De momento sin embargo, ambos líderes decidieron explicar la crisis al Káiser en una reunión prevista a las 10.00 horas del día 29 de septiembre.




19.7.18

EL SALIENTE DE SAINT MIHIEL: PRIMERA MISIÓN EXCLUSIVA DE LOS NORTEAMERICANOS


Pershing estaba ahora en disposición de poner en práctica su proyecto más deseado: una ofensiva bajo responsabilidad norteamericana. Un plan diseñado en buena parte por un coronel llamado a posteriores responsabilidades, G. C. Marshall, contemplaba un ataque concéntrico sobre el saliente de Saint Mihiel, al este del viejo campo de batalla de Verdun.  A Foch le agradó el concepto cuando fue sometido a su visto bueno y ofreció 6 divisiones francesas para respaldarlo. Pero tenía en mente repartir luego el ejército de Pershing, la mitad para enviarlo al bosque del Argonne, la otra mitad para despacharlo a Champaña. Pershing aclaró que sus norteamericanos lucharían en cualquier lugar que solicitara Foch, pero siempre conservando su unidad operativa. 

Después de algunas discusiones, fue la postura de Pershing la que predominó.

El 12 de septiembre, 13 divisiones del 1º ejército estadounidense (creado el 10 de agosto bajo la jefatura directa de Pershing), apoyadas por 4 divisiones coloniales francesas, sumando en total 665.000 hombres, con 3.200 cañones, 1.500 aviones y 250 tanques ligeros Renault emprendieron la marcha: el V cuerpo norteamericano desde Les Eparges al oeste, y el I y IV cuerpos desde el sureste. Barrieron el saliente de Saint Mihiel en 3 días, capturando a 15.000 alemanes y varios cientos de cañones, matando o hiriendo a otros 5.000 más. El coste de bajas de Pershing fue de 7.000 hombres.

12.10.17

EL ALTO MANDO ALEMÁN Y SUS DECISIONES MILITARES 1914-1916 DE ERICH VON FALKENHAYN


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En 1914 las diferencias y rivalidades entre las grandes potencias europeas que dominaban el mundo acabaron dirimiéndose en la llamada Gran Guerra, más tarde conocida como Primera Guerra Mundial.

El desarrollo industrial y tecnológico iniciado en el siglo XIX aplicado a la práctica bélica se hizo notar en todo su efecto devastador. Las estructuras de las sociedades se vieron trastocadas severamente, y el desequilibrio resultante volvería a brotar en 1939 con todavía más furia.

Erich von Falkenhayn tuvo un papel determinante en el primero de estos acontecimientos.
Líder del Alto Mando Alemán desde septiembre de 1914 hasta agosto de 1916, tuvo que enfrentarse a la difícil misión de recomponer los planes militares de su patria para hacer frente a una guerra prolongada y a la superioridad numérica y de recursos de la vasta coalición enemiga.

Pero también tuvo que tratar con las debilidades internas del principal socio de Alemania, la monarquía multicultural austrohúngara, y asimismo arbitrar las profundas diferencias de criterio entre las diversas instituciones alemanas sobre las decisiones a tomar y como efectuar las operaciones.

Este libro refleja la titánica tarea, los aciertos, errores y las enormes responsabilidades de su autor en el crucial bienio de 1914-1916.






ERICH VON FALKENHAYN (1861-1922) Fue un militar alemán que alcanzó el puesto de ministro de la Guerra antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, tras una dilatada y exitosa carrera en el ejército de su país. Bien relacionado con el Káiser Guillermo II, sustituyó en el Alto Mando en septiembre de 1914 al general Von Moltke el Joven.

Suya fue a partir de entonces la enorme tarea de reorganizar el frente Occidental en Francia y Bélgica, atender las demandas de los ambiciosos jefes alemanes en el frente Oriental, elaborar tácticas militares acordes con los tiempos, y coordinar las relaciones y planes con los otros miembros de las Potencias Centrales. Tomó decisiones de la máxima trascendencia, entre otras priorizar la campaña alemana para el año 1916 centrándola en el Oeste, hecho que condujo a la enorme y terrible batalla de Verdún.

Tras la crisis provocada por el coste de esa operación y las duras ofensivas Aliadas en el Somme y Galitzia en el verano de 1916, Falkenhayn, que ya había sido cuestionado entre otros por los generales Hindenburg y Ludendorff, acabó perdiendo la confianza del Káiser y abandonó su puesto.

Durante el resto del conflicto sirvió en puestos subordinados en Rumanía, Palestina y Bielorrusia. En 1919 publicó el relato de su papel al frente del Oberste Heeresleitung (OHL), el Alto Estado Mayor del ejército alemán.


ÍNDICE DE CONTENIDOS :


PRÓLOGO...PAG 11

PREFACIO....PAG 17


CAPÍTULO I. EL CAMBIO DE JEFATURA EN EL ESTADO MAYOR…PAG 19

El cambio en la jefatura del Estado Mayor. La idea y propósito del Estado Mayor. Las relaciones entre el Alto Estado Mayor y los Cuarteles Generales de los países asociados. Los miembros más destacados del Estado Mayor.


CAPÍTULO II. LA SITUACIÓN MILITAR GENERAL A MEDIADOS DE SEPTIEMBRE DE 1914…PAG 27

La situación militar general a mediados de septiembre de 1914. Un peligroso debilitamiento del frente Occidental en favor del frente Oriental. Descartada una ulterior retirada del frente. La imposibilidad de recurrir a una campaña ofensiva en el Este y una defensiva en el Oeste. La marina no proporciona apoyo activo en el intervalo. La importancia del cierre permanente de los Dardanelos. Decisión de apoyar a nuestros socios en Galitzia. La gravedad de la situación. Plan de Inglaterra para imponernos el hambre.


CAPÍTULO III. LAS BATALLAS DEL YSER Y ALREDEDOR DE LODZ…PAG 41

Fracaso del avance contra el San y el Vístula. El ataque en Flandes continúa. El Comandante en Jefe del Este decide un movimiento de flanqueo. La batalla de Ypres. Principios de la guerra de trincheras. División en grupos de ejércitos; sus desventajas.


CAPÍTULO IV. EL PERIODO DESDE EL COMIENZO DE LA GUERRA DE TRINCHERAS EN NOVIEMBRE-DICIEMBRE DE 1914 HASTA EL REINICIO DE LA GUERRA DE MOVIMIENTOS EN 1915…PAG 55

Ventajas y desventajas de la guerra de trincheras. Incremento de unidades de combate mediante el decrecimiento de la capacidad de lucha. Material de guerra suplementario en el invierno de 1914-1915. Desarrollo de la fuerza aérea. Turquía irrumpe. Las deficiencias que el ejército turco sufría. Los jefes del Este reclaman refuerzos adicionales. La importancia de Rusia en el cuadro bélico. Se decide la ofensiva de invierno en el Este. La ofensiva en el Este solo conduce a éxitos parciales. Resultados de las batallas en los Cárpatos y en la batalla de los lagos Masurianos. Ataques de distracción en el Oeste. Situación en los Dardanelos. La actitud de Italia. La guerra submarina.


CAPÍTULO V LA RUPTURA EN GORLICE-TARNOW Y SUS CONSECUENCIAS…PAG 85

La situación en el frente Occidental en la primavera de 1915. El estado del ejército austrohúngaro. Reflexiones antes de decidir la ruptura. Consideraciones antes de la ruptura. Preparativos para la ruptura. Fintas antes de la ruptura. Ataque de diversión en el Oeste. Los efectos de la ruptura. Procedimiento respecto a Italia. Reflexiones sobre la acción contra Italia. Decisión de conducir una guerra defensiva contra Italia en aquel momento. Relaciones entre Italia y Alemania. La situación en Galitzia a fines de mayo y primeros de junio de 1915. La ofensiva en Galitzia es reanudada en 1915.


CAPÍTULO VI. OPERACIONES CONTRA RUSIA EN EL VERANO Y OTOÑO DE 1915. 
COMIENZO DE LA CAMPAÑA SUBMARINA SIN RESTRICCIONES EN 1915…PAG 113

La situación en el Este a mediados de 1915. Reflexiones sobre la situación en Galitzia a finales de junio de 1915. Formación del ejército del Bug. La naturaleza del terreno en el área del Pripet. Medidas de alivio para el grupo de ataque en Polonia. Actitud del AEM ante las intenciones del Comandante en Jefe del Este. Severo revés del 4º ejército austrohúngaro a primeros de julio de 1915. Renovadas medidas de alivio para el grupo de ataque. Cruce del Vístula por Woyrsch; victoria de Mackensen. La toma de Varsovia e Ivangorod. Discusión entre el AEM y el Comandante en Jefe del Este. Errores en la conducción de operaciones. Operaciones separadas por parte del AEM austrohúngaro así como del Comandante en Jefe del Este. Empieza el transporte de tropas hacia la frontera serbia. La toma de Novo Georgievsk. Los rusos se refuerzan cerca de Vilna. Empieza la ofensiva del Comandante en Jefe del Este. Las operaciones en Vilna se estancan. Discusiones entre el AEM y el Comandante. Posición consolidada. Situación en el otoño de 1915. Tanteos de paz hacia Rusia. La insatisfacción de la campaña submarina. Propuesta americana de mediación. 


CAPÍTULO VII. TENTATIVAS DE RUPTURA EN EL OESTE EN EL OTOÑO DE 1915 Y LA CAMPAÑA CONTRA SERBIA…PAG 163

Sellada la alianza con Bulgaria. Borrador de operaciones contra Serbia. Éxitos franceses en la Champaña en el otoño de 1915. Los ataques enemigos en masa son rotos. Llegadas de refuerzos para el Oeste en el límite de tiempo. Héroes alemanes en Francia en el otoño de 1915. Condiciones para una ruptura. Paso del Danubio en el otoño de 1915; operaciones en Serbia. Colapso del ejército serbio. La difícil posición de Grecia es tenida en cuenta. La campaña serbia, una operación secundaria. Fricción búlgaro-austrohúngara. La continuación de las operaciones contra Salónica abandonadas. Posición consolidada en la frontera griega.


CAPÍTULO VIII. LA SITUACIÓN A FINALES DE 1915…PAG 197

Reparos a la propuesta austrohúngara para atacar Italia. El mando austrohúngaro congela las operaciones contra Italia. Reflexiones sobre una ofensiva sobre Rumania. Nos abstenemos de un ataque sobre Rumania en el otoño de 1915. Los Dardanelos son liberados. Plan de operaciones para 1916.


CAPÍTULO IX. LA CAMPAÑA DE 1916…PAG 225

Previsión de las operaciones en el área del Mosa 1916. Las reservas del ejército. No hay esperanza en el Oeste de una contribución de nuestros socios. Reflexiones sobre la dirección del ataque y los preparativos. Medidas para camuflar nuestras intenciones. El ataque en el área del Mosa empieza. Éxito en la margen occidental del Mosa. Contraataque en el área del Mosa. Un ataque ruso de diversión. Ofensiva austrohúngara en Italia. Fallo de la ofensiva austrohúngara; triunfo de los rusos. Situación completamente alterada por el fallo de nuestros socios en Galitzia. Las reservas occidentales van hacia el Este. La ofensiva rusa en Galitzia. Medidas preventivas contra Rumania. Situación militar en los Balcanes a mediados de 1916. Empieza la ofensiva enemiga en el Somme. Situación militar en el Oeste en el momento del asalto enemigo en el Somme. Excesivo debilitamiento del frente galitziano confirmado. Los poderes de los líderes alemanes son ampliados. Medidas contra Rumania. Contragolpe de los italianos. Declaraciones de guerra de Italia y Rumania. Renuncia del Jefe del Estado Mayor. La situación general a finales de agosto de 1916.


APÉNDICE FUERZAS ENFRENTADAS…PAG 288